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Los Motecta que partim, quaternis, parti, quinis, alia, senis, alia, octonis vocibus concinuntur (Venecia: hijos de Antonio Gardano, 1572)

Soterraña Aguirre Rincón, profesora titular de Musicología de la Universidad de Valladolid

Esta colección de cuadernillos constituye la primera edición de las obras de Tomás Luis de Victoria, uno de los grandes creadores de la música occidental. Preparó su publicación mientras se encontraba en Roma desarrollando una intensa labor profesional. Ejercía entonces como “cantor” y responsable de la música para la iglesia aragonesa de Santa Maria di Monserrato, lugar para el que seguramente crearía alguna de las obras de la colección.

El reto de la transcripción

Javier Castro Villamor, director de coro y orquesta

Dice el diccionario de la RAE que la música es el “arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya tristemente”. Sin embargo, hasta la invención de los medios de grabación y reproducción fonográficos, la única manera de fijar esos sonidos y hacerlos perdurar en el tiempo más allá del momento de su ejecución o interpretación ha sido la escritura.

Victoria y el Concilio de Trento

Jesús Fidalgo Vaquero, musicólogo

Tomás Luis de Victoria, el gran músico abulense, nació tanto biológica como musicalmente en la estela del Concilio de Trento -1545/1563- al nacer tres años después de la ceremonia solemne de apertura en 1548. Este concilio, y sus decretos, establecieron unas nuevas pautas que modificaron el mundo católico y su devenir religioso, ideológico y por supuesto musical. Es lo que posteriormente se llamó Contrarreforma y se produjo en la transición entre los siglos XVI y XVII. Victoria fue uno de los partícipes más activos en la instalación, potenciación y extensión de este espíritu tridentino.

Otro ilustre polifonista abulense: Sebastián de Vivanco (II)

Javier Cruz Rodríguez, musicólogo

En el artículo anterior dejábamos a Sebastián de Vivanco como maestro de capilla de la catedral de Ávila, reconociéndole hasta ese entonces una enorme valía que, por sí sola, ya le habría hecho figurar entre los personajes más ilustres de la ciudad. Pero hay que finalizar su biografía comentando el periodo que realmente le llevará a ser una auténtica celebridad: su última estancia en Salamanca.

Otro ilustre polifonista abulense: Sebastián de Vivanco (I)

Verónica Rioja Fernández, musicóloga

Su nombre es prácticamente desconocido, su obra apenas suena entre los intérpretes de polifonía de nuestro tiempo, su labor es escasamente reconocida y los estudiosos han prestado poca atención a su figura.

¿Por qué razón la historia le ha hecho tan poca justicia a Sebastián de Vivanco? Probablemente el hecho de haber nacido en la misma época y la misma ciudad que el astro de la música Tomás Luis de Victoria haya eclipsado a este gran compositor, aunque afortunadamente en las últimas décadas su estudio y valoración van situando poco a poco al Maestro Vivanco donde merece.

Santa Teresa, Tomás Luis de Victoria y las Descalzas Reales de Madrid

Antonio Bernaldo de Quirós Álvarez, OCD, profesor de solfeo y armonía y organista

Está demostrado ya que Santa Teresa y Tomás Luis de Victoria no tuvieron una relación directa. Por diferencia de edad y de caminos. Teresa nació en 1515 y Victoria en 1548. Ella, por tanto, treinta y tres años mayor que Victoria. (Acaso el padre de Victoria y Teresa pudieron ser de la misma pandilla de amigos, ya que eran de la misma edad, más o menos, coparroquianos de San Juan, y no vivían lejos).

Policoralidad en Victoria

Antonio Bernaldo de Quirós Álvarez, OCD, profesor de solfeo y armonía y organista

El pasado día 27 de agosto se cumplieron cuatrocientos años de la muerte, en Madrid, del insigne músico abulense Tomás Luis de Victoria. Con este motivo el coro internacional Lacok y el cuarteto de sacabuches Nuovo Chiaroscuro, dirigidos por el español Carlos Aransay, ofrecieron en la Catedral de Ávila un concierto centrado en obras policorales de Victoria y de otros compositores; entre ellos Sebastián Vivanco, abulense también y condiscípulo de Victoria en sus años de aprendizaje en la Catedral de la ciudad. Repertorio infrecuente éste por la dificultad que entraña.

Victoria como niño cantor de la Catedral de Ávila durante el magisterio de Juan Navarro (1564-1566)

Sonsoles Ramos Ahijado, musicóloga

Tomás Luis de Victoria fue niño cantor en la Catedral de Ávila desde 1557 hasta 1567, lugar en la que unos años antes (1526-1530) había sido maestro de capilla el gran polifonista Cristóbal de Morales. Por tanto, Victoria no fue discípulo de Morales. Sin embargo, sí se vio favorecido por el alto ambiente musical de la Catedral abulense en el siglo XVI, al que contribuyó Morales, ya que de los tres maestros de capilla que tuvo en la Catedral abulense, Jerónimo Espinar (1557-1558), Bernardino de Ribera (1559-1562) y Juan Navarro (1564-1566), éste último fue alumno de Cristóbal de Morales.

La reforma romántica que recuperó una tradición

Silvia Galán Hernández, musicóloga

La reintegración del canto gregoriano y el revivir de la música litúrgica a capella de Palestrina, Lasso, Anerio y Victoria son el principio y fin en sí mismos."

"Siguiendo el ejemplo de Proske, el cual falleció en 1861, Witt, Haberl y otros seguidores del ardor cristiano, alcanzaron la Música Divina, que no debe seguir estando enterrada como letras muertas en las bibliotecas, sino realmente ser cantadas, publicadas nuevamente y reinterpretadas en nuestras iglesias”.

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