1576

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RISM: 
V1427
Cramer: 
P02, 1576
Thomae Ludovici de Victoria Abvlensis Collegii Germanici in urbe Roma musicae moderatoris. Liber primus qui missas, psalmos, magnificat, ad Virginem Dei Matrem salutationes, alia q[ue] complectitur. Venetijs apud Angelum Gardanum. Anno. Domini MDLXXVI.

23 x 13 cm.

130 páginas numeradas sólo por una cara.

Dedicatario: Ernesto de Baviera, Conde del Palatinado y del Rheno.

 

[Portada: fotografía digital del Centre de Documentació de l'Orfeó Català ©]

Dedicatoria

AL ILUSTRÍSIMO Y REVERENDÍSIMO SEÑOR. D. ERNESTO, CONDE DEL PALATINADO DEL RHIN, PRÍNCIPE DE AMBAS BAVIERAS Y MUY DIGNO ADMINISTRADOR DE LA IGLESIA DE FREISING Y DE HILDESHEIM.

Tomás Luis de Victoria, abulense, moderador de música del Colegio Germánico en la ciudad de Roma. Saluda muy atentamente

En efecto, guiado por numerosas e importantes razones, quise, ilustrísimo príncipe, que estos trabajos míos de música, sean del género que sean, vieran la luz bajo el ilustre nombre de tu grandeza. Algunas de estas obras son compartidas, otras son de mi propiedad.

Pues si  dijera lo que es casi una manera de hablar en  boca de todos, diría que  me ha animado el interés de tu nobleza, de tu magnificencia, de tu liberalidad, de tu ingenio, de tu erudición, de tu bondad y de tus restantes divinas virtudes, además de mi preocupación , por así decirlo, en lo que respecta a tu alma y también el querer erigir algún recuerdo a tu empeño.

En efecto podría decir la verdad pero temo que diera la impresión de que yo hablaba más siguiendo la norma de los demás que según mi propio sentimiento. Ahora, puesto que otras son las razones de esta decisión mía, añadiré a las que nos hemos acostumbrado a tomar prestadas de otros aquéllas en las que quede suficiente constancia de que hubiera sido algo abominable por mi parte, si hubiese pasado por alto esta obligación o al menos la hubiese aplazado.

En verdad, el que como maestro de música pasó un tiempo en el Colegio que fue fundado muy santamente para formar a los jóvenes alemanes en las mejores materias y en las pías costumbres por Gregorio XIII, aquel que en un primer momento se igualó al cielo por sus méritos y virtudes y ahora, en verdad, por su dignidad y posición ¿a qué otro dedicará con más justicia y más a su gusto los frutos de su ingenio que a aquél que parece relucir de manera divina como una nueva luz que ilustre a toda Alemania?

 ¿Por qué, pues, si en los tiempos a antiguos las cítaras, las liras, los barbiton y otros instrumentos similares para el canto se dedicaban a Apolo, en nuestra época estas obras de igual género se dedicarían a otro antes que a tí, sin duda señero en este afán? Y en efecto, estas razones, aunque cada una por sí misma hubieran convencido a cualquiera, se ha de considerar que han obrado en mi persona como si hubieran tomado impulso todas a un tiempo.

Ya sabes, ilustre prelado, cómo ha sido el que, fatigado por la labor, haya elegido, por así decirlo, la sombra de tu patrocinio para que en él el fruto de mi arte y de mi ingenio tome reposo.

            Acógelo en tu feliz semblante con el que alegras todo lo que miras y lo que ya ha sido observado por todos, confírmalo también con esta prueba: que no hay mejor disposición de ánimo que, cuando se te ofrece algo, tener por muy grato y aceptable lo que se te ofrece.

Vale. [Quedes con bien]

 

Traducción: Luis González Platón. 

Fuente bibliográfica: Tomás Luis de Victoria: Pasión por la música, Ana María Sabe Andreu, Institución Gran Duque de Alba, Ávila, 2008.

 

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